29/1/14

CIUDAD SITIADA

"Trescientos arritrancos
repartidos por La Laguna
ocultan sus siluetas lúgubres
tras escudos y cascos
en una plaza donde yacían históricos patos
y cierran bocacalles de una catedral
inaugurada por el obispo nivariense
que a Dios rogando y con el mazo dando
invita al ministro non grato
ante un flujo espontáneo de marea verde
que no pone la otra mejilla
ni da pétalos de flores
a esas fuerzas de dudoso orden
mirando a los ojos de un miedo
que ahora sí, alegremente
ya cambió de bando".