26/8/07

ELOCUENCIA


" Cuando la incredulidad

nos devora el aliento
y una mirada nos rompe
de pronto en la tarde
la ansiedad se convierte
en viajera cotidiana
desvelando su estupor
en la inmensidad de los días
justo en tal preciso instante
desciendes por obligada inercia
y dejándote balancear
percibes el bosque en sus cauces
tocando fondo en tu esencia
tal vez dialogas contigo
para luego, ascender muy despacio
sin dejar rastro ni estelas
como un activista
exportando la acción directa".

7/8/07

DELIRIO SOCIAL


" ¡Y qué sé yo de la retórica!
a mí me atrae la praxis
el fervor de la inquietud
¿de dónde vienes aurora de sueños?
¿en qué estación te arrojas?
me envuelves sin aviso, unida a la elocuencia
desviando mi mirada, irritándola en su blanco
¡No intentes confundirme!
yo sí sé de lo habitual
la fiebre colectiva, el disenso cotidiano
la enorme carpa del ánimo intranquilo
por eso agoto tantas tardes en Central
y por ello hay estéticas
que consumen su desazón fuera de las clases
pero cuando el verano avance
concluirá esta rutina, entonces
debemos definirnos
dejar de amar las máscaras
iniciando el otoño con nuevos pasos
caminando junto a típicas sombras
y arrancando hojas marchitas
de la vieja libreta de actas".

GEMA Y EL AJEDREZ


" Mi niña es un cielo de siete años
su nombre es Gema y vino a mi encuentro
aprende deprisa, soñando despierta
contándome historias de lúdicos éxitos.
Mi infancia es un tiempo que hace mucho dejé
dulzura inocente, sorpresa con vida
me agota en sus juegos
y yo soy su espejo,
me muestra su risa, su más fresco estilo
y cuando la tarde rebosa alegremente
poco antes de las cinco
suele recoger, iniciando la huída
para volvernos a encontrar
pasados dos días si es lunes
ó cuatro, siendo miércoles".

2/8/07

DÍAS DE CENTRAL


" Se me van los días de Central
se evaporan mis tardes de aparente libertad
reunión de horas sobre un oscuro pasillo
destellos de emoción y la intranquilidad
asomando su rostro en forma de mujer.
Se me van los días de Central
se silencia un bar de mañana y tarde
una mesa de firmas, ellos, ellas
y una reformada biblioteca
con mi tierno elixir de desnudez.
Me quedará un tímido relato
de mi segundo espacio vital
un proyecto de asamblea estudiantil
en un hall al pie de escaleras, un incierto mes de octubre
una atracción de miedo en primavera
y otra suave imprecisión que averigüé.
¡Amaneciendo, desdibujando, anocheciendo!
si algún día se derrumba el edificio
me aferraré a la vida
como un niño a su juguete preferido
priorizando aquellos verbos
yo solía arrullar tardes enteras allí
y desde un cercano parque sin aceras
abrigaré sutilmente la neblina
volando en sentimientos nuevos
sin enamoramiento alguno".